La dirección aduce que les ha ofrecido incrementos salariales superiores al IPC para los próximos tres años.
Bilbao, España. - Una macabra procesión recorrió ayer las calles del centro de Bilbao dejando atónitos a los transeúntes. Los trabajadores de la funeraria Servisa quisieron protestar por sus condiciones de trabajo portando un féretro desde la sede de la empresa donde trabajan, detrás del Ayuntamiento, hasta las oficinas del grupo Ocaso -al que pertenece Servisa-, en la calle Henao. El cortejo fúnebre recorrió a media tarde algunas de las vías más transitadas de la villa como la calle Buenos Aires, Gran Vía o la plaza Moyua. Tras el féretro, los trabajadores, lejos de guardar un respetuoso silencio, coreaban gritos del tipo «Ocaso escucha, Servisa está en lucha» o «En las funerarias no hay crisis». 
Los empleados de la empresa de servicios fúnebres, que tiene delegaciones en otros puntos de España como Madrid, Zaragoza, Sevilla o Toledo, eligieron esta llamativa forma de protesta para denunciar que la compañía pone como excusa la recesión económica para no mejorar sus condiciones laborales, que consideran «lamentables». No es la primera vez que los trabajadores de Servisa salen a la calle para protestar. El pasado 1 de diciembre se concentraron a la puerta tanto de la funeraria como del grupo Ocaso, para reclamar a la empresa un nuevo convenio colectivo.
Niegan las denuncias
Por su parte, la dirección de la funeraria niega las denuncias de los trabajadores y aduce que les ha ofrecido incrementos salariales superiores al IPC para los próximos tres años, pero que su oferta «ha sido rechazada». La gerencia de la compañía aseguró a principios de mes, saliendo al paso de las denuncias realizadas por los portavoces sindicales de ELA, que los sueldos netos de funerarios y administrativos son «sensiblemente superiores» a los 1.200 euros que afirman cobrar los trabajadores, al tiempo que rechazaban la acusación de que los vehículos no estaban en perfecto estado.
Fuente: www.elcorreodigital.com